8 DE MARZO BAJO LAS BOMBAS (por Poli)


Me siento triste y no puedo llorar.

No tengo miedo por mí, que ya he vivido bastante y no estoy en mis mejores condiciones para disfrutar la vida.

Me preocupan mis hijos, si alguien aprieta el botón.

Putin es un Sátrapa narcisista al que no le importa la vida de mis hijos, ni la de los demás y tiene el ejercito más poderoso del mundo y Zelenski que lo sabe y como nosotros también sabe que a ese loco no le importa arrasar Ucrania, ha mandado a los ucranianos a «luchar por la patria» sabiendo que van a caer todos: niños, viejos, discapacitados, enfermos…  y mujeres inocentes, algunas embarazadas, cuyos hijos nacerán bajo las bombas y los escombros y si no sobreviven no sé si es peor, que haber visto la luz; pero con frío, hambre y el estruendo de las explosiones que romperá su sueño y les dejará un trauma incurable. No hablo de edificios derruidos porque no son personas, pero si el techo de los ucranianos-as.

En realidad, Zelensky manda a su pueblo al matadero para que Putin, no lo mueva de su sillón y ponga a un presidente títere de Rusia.

ZelensKy, debería ser como un padre para los ucranianos. Y un padre deja su puesto para salvar a sus hijos, si sus fuerzas son inferiores a quienes les amenazan.

Zelenski debería haber cedido a no entrar en la OTAN, para evitar o retrasar la invasión hasta que los propios rusos echaran a su desalmado presidente, por el aislamiento internacional. 

Putin no va a vivir eternamente.

Dar la vida por la patria, sobre todo los que no tienen patrimonio, es un suicidio innecesario. Y dejar a los hijos huérfanos sin poderles procurar el alimento, la protección y el cariño que necesitan, lo es más aún.

Me siento avergonzado de ser español y europeo.

Animamos a los ucranianos a que den la vida por su patria, pero no vamos allí a defenderlos para que la lucha sea más equilibrada y en realidad lo que queremos es que paren o retrasen a Putin para que no nos invada a nosotros. Les damos armas viejas, que nos sobran, para alargar la guerra, porque nunca podrán contra la sofisticada maquinaria de matar de Putin y su cerebro que es otra máquina de matar.

Tan solo le darán un escarmiento ¿y a qué precio? a consta de su vida y los casi adolescentes soldados rusos, que para Putin no son personas, sino marionetas a su antojo. Una máquina más como sus tanques.

A Putin solo lo puede vencer su propio pueblo, al que tiene sin libertad; poseyendo además él y su camarilla toda la riqueza, mientras deja al pueblo en la pobreza.

Lo que debemos hacer es sacar a ese pueblo de la ignorancia, para que se rebele y después: que Ucrania entre en   Europa…o donde quieran los ucranianos-as que se mantengan neutrales como tenían que haber hecho para evitar tanta sangre inocente. 

La vida vale más que la patria y el patrimonio, sobre todo el patrimonio de los pobres, que no tienen más   que a sus hijos y a sus mayores a quienes deben proteger evitando la guerra, aunque les mande otro patriarca; porque ni uno, ni otro les va a sacar de su miseria  en una sociedad piramidal y patriarcal.

Y para los soldados rusos que son unos críos:

Si no se puede dar la vida por la patria, menos se puede quitar a nadie la vida por ella y mucho menos aún por Putin y sus jerarcas. ¡Que vayan ellos a la guerra para defender su gran patrimonio!

Aunque si pierden la vida, ¿para qué quieren su patrimonio si no lo pueden disfrutar ni llevar a la tumba como los faraones.?  Por eso no van al frente y mandan a los miserables, que se venden para alimentarse. Es una forma de prostitución masculina: Matar por dinero.

NO A LA GUERRA. Si a la rebeldía contra los patriarcas y su patriarcado.

Ni Zelenki, ni Putin dan a las mujeres los mismos derechos que a los hombres; con la diferencia de que Putin no les deja protestar.

A pesar de todo hay ucranianas que luchan por su patriarca y su estado piramidal, como los hombres. Dan la vida por un jefe que nunca daría la vida por ellas, como hacen los soldados rusos que también caen. Sus madres (que no los parieron para que los mataran) lloran.

Estos días se celebran actos con motivo del día de la mujer trabajadora, que en ningún país del mundo tiene los mismos derechos que el hombre. Ni en Rusia, ni en Ucrania.

A las mujeres no les gusta quitar la vida, sino darla y cuidarla. Tanto tiempo conviviendo con ellas y no hemos aprendido nada.

Nosotros » el sexo fuerte» pero en demasiados casos   con el seso débil, no somos capaces de aprender lo que nos enseñan.

A lo mejor nos parece humillante que nos den lecciones porque nos sentimos superiores, por tener más fuerza bruta y menos límites para usar la violencia.

Me siento muy triste e impotente, porque nadie entiende que el enemigo está en las patrias de cada uno y las mujeres a veces lo tienen en su propia casa.

Mientras no lo entendamos no podemos parar las guerras, que hay muchas más, aunque las ignoremos, porque no nos van a repercutir en nuestra economía como esta.

Poli

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