Guía para Hombres en Marcha (2014), de Alfonso Colodrón


Uno de los grandes placeres de encontrarse en tu camino de Círculos de Hombres un libro como éste, es comprobar como lo que nosotros llevamos haciendo hace apenas un “puñado” de meses, hay personas que lo tienen y lo llevan integrado dentro de sí mismo, varias décadas (ahí lo dejo, como quien no quiere la cosa)…

 

Mucho antes de que la palabra “Círculo” la asociáramos -inevitablemente- a un partido político y la palabra “Hombres” estuviera tan desierta de emoción y significado, había personas que ya trabajaban de forma individual y colectiva (y mixta) con hombres que buscan dentro de sí mismos lo que les resuena, lo que no les convence, y lo que consideran que deben cambiar o transformar.

 

Echar un simple vistazo al índice del libro, es tremendamente revelador del contenido del libro, pues se aprecia, que cada capítulo de los 18 que conforman el libro, por la extensión e interés del tema que en cada uno de ellas toca, da casi para otro libro entero

 

No en vano, el viaje que se propone desde dentro del libro, es a todas luces ambicioso y extenso.

 

Es tan limitado el uso y el desarrollo que de nuestras masculinidades hemos llevado a cabo (castrado sería en muchos casos la palabra más adecuada -y utilizada en el libro en más de una ocasión-), que podríamos estar hablando sobre las mismas, durante mucho, mucho tiempo.

 

Nosotros, como Círculos de Hombres, llevamos a cuestas ciento y pico sesiones presenciales, en donde hombres de todas las condiciones y orígenes diversos, ponemos en compañía de otros hombres (porque de eso se trata al fin y al cabo el “trabajo” que realizamos en los círculos) nuestras experiencias, nuestras vivencias, sin objetivo alguno de juicio de ningún tipo, para que los demás, haciendo y compartiendo lo mismo, puedan servirse de nuestras experiencias y nosotros de las de ellos.

 

  • Así que, no podemos ser más receptivos a un libro de estas características.

 

“Sucede que me canso de ser hombre”.

Bajo esta aparente e inofensiva frase de Pablo Neruda (que a mí, particulamente, me encanta y me parece magistral) con el que da comienzo el segundo capítulo del libro, se esconde el análisis de la identidad masculina (casi nada)…

De nuestra limitada visión del mundo y de nosotros mismos.

Extraño maremágnum de prohibiciones, tabúes, normas, límites y obligaciones, que, en la mayoría de los casos, ya tenemos predispuestas desde bien pequeñitos, y que nos hace crecer en falsas identidades que alguien pensó que serían las más “adecuadas” para el género masculino.

Y entre esos límites tan caprichosamente y para nada dejados al azar por la sociedad en la que estamos inmersos, los hombres empiezan a alimentar a sus respectivos “personajes” (como los denominamos nosotros en nuestros círculos de forma más o menos irónica, pero no exenta de cruda realidad) y se alejan cada vez más de sus respectivas masculinidades e identidades propias.
Todo sea por el bien de un sistema, que no nos quiere libres, y que nos necesita “encuadrados” en un modelo perfectamente bien controlado y delimitado.

Me quedo con esta frase de María Isabel Jociles (el libro es generoso en todos sus capítulos y apartados, citando a otros autores/as) que dice lo siguiente:

“Hacer valer la identidad masculina, es, ante todo, convencerse y convencer a los demás de tres cosas: que no se es bebé, que no se es homosexual y, principalmente, que no se es mujer.”

Sobran las palabras y los comentarios al respecto.

El eterno dilema masculino actual sustentado en 3 inevitables puntos de encuentro o cimientos frágiles de su masculinidad mal desarrollada: su endémica inmadurez, el cuestionamiento de su hombría, y el machismo como relación de poder con el “otro” género.

Creo que no se pueden resumir en menos palabras el sentir y el comportamiento que en tantos y tantos hombres, tenemos en nuestro interior, todavía sin resolver…

El trabajo de conciencia y transformación individual es sin duda el camino a seguir, si de verdad, queremos en algún momento de nuestras vidas, empezar a vislumbrar un mundo o una sociedad más cercana a la igualdad.

 

Otra frase más, de indudable interés y profundidad, entresacada en esta ocasión, del capítulo 3, a cargo de Mark Josephs-Serra, sobre la convivencia entre hombres y mujeres, en las relaciones de pareja:

“Hoy las mujeres rechazan ser dominadas por hombres emocionalmente ausentes, inmaduros y arrogantes, a los que hay que cuidar como niños a la vez que admirar”…

Los hombres empiezan a transitar por emociones y valores femeninos (empatía con las mujeres, cuidado de los niños, corresponsabilidad en las tareas domésticas, etc)…

¿Pero es suficiente para qué podamos convivir uno y otro género en aparente armonía?

Creo que todos tenemos en nuestras mentes la respuesta única y personal que nos “vale” para cada uno de nuestros casos, porque nadie es más experto que nosotros mismos en nuestras propias vivencias…

No sabremos o no podremos alcanzar nuestra plenitud identitaria (masculina), excluyendo a la mujer y alejándonos de ella.

Estamos condenados a repetir viejos errores (u otros diferentes) si no nos damos cuenta de lo necesario de ser más permeables a la figura de las mujeres, sin necesidad de colonizar, usurpar o limitar sus personalidades…

 

En el capítulo 4, el autor hace la siguiente reflexión, inevitable para hacer la siguiente parada en (la cultura del) el “amor romántico”:

Como relata el autor, entre el matrimonio de conveniencia concertado y la pasión erótica y/o enamoramiento platónico que se practicaba fuera del matrimonio (hablamos del siglo XVIII -casi nada-), se dio paso, a otra nueva concepción de lo que debía y tenía que ser el matrimonio…

Con las consecuencias, los patrones, y los límites ya marcados que imperan por encima de nuestra propia libertad individual, social y colectiva…

Seguimos heredando modelos enconsertados en donde perpetuamente recibimos mensajes de cómo se deben y se tienen que hacer las cosas, alimentando esa permanentemente infelicidad (vacío existencial que todos los hombres conocemos y tenemos tan presente) que nos da el aceptar cosas que nosotros simplemente no hemos elegido en libertad.

 

Son tantas y tantas las referencias que se podrían comentar en profundidad que el artículo sería poco menos que inabarcable…

 

Os dejamos a continuación, un puñado de referencias o frases escogidas del resto del contenido del libro (muy acertado por otra parte), que nos hemos ido encontrando a medida que íbamos leyendo y nos íbamos encontrando más y más referencias dignas de ser comentadas en los siguientes capítulos (y que muchas de las cuales, nos han hecho reflexionar largo y tendido, ya que todos, en mayor o menor medida, hemos vivido en primera persona), que no nos da el espacio para seguir comentando una por una, todas ellas…

Necesariamente, es imprescindible, leer el libro y sacar tus propias conclusiones:

Cojan boli y papel:

 

“…Muchos hombres se sorprenden en un momento u otro de sus vidas, cuando caen en la cuenta de que también la elección de su pareja, la forma de relacionarse con ella, la facilidad o dificultad de comunicación, el tipo de conflicto y su resolución dependen en gran medida de lo que mamaron en su infancia en el propio hogar…” (Alfonso Colodrón)

 

“…es imprescindible buscar la compañía de otros hombres para fluir en la confianza, las confidencias, la alegría, la solidaridad y el apoyo mutuo. Y de esto último tenemos que aprender mucho de las mujeres que suelen hacerlo con más facilidad y frecuencia.” (Alfonso Colodrón)

 

“Se nos educó para resolvernos las cosas solos, no pedir ayuda, no expresar aquello que aparentemente nos hace débiles, no dar a conocer las dudas, los temores, los nudos y laberintos de nuestro corazón.” (Alfonso Colodrón)

 

“Cuando uno solo quiere poder, dinero y prestigio es difícil dejarse querer. Y si uno no se deja querer es casi imposible amar.” (Alfonso Colodrón)

 

“En el círculo no hay jerarquías, solo funciones. Alguien habla y alguien escucha; alguien enseña y alguien aprende; alguien conmueve compartiendo sus vivencias y los que escuchan desde el corazón y sin juicios se dejan conmover.” (Alfonso Colodrón)

 

“Quien no sabe vivir bien en soledad no puede vivir bien en pareja, y quien no sabe vivir bien en pareja, no puede vivir bien en soledad”. (Alfonso Colodrón)

 

Hay tantas frases, momentos del libro que destacar, que no damos abasto a comentarlas todas…

Os aconsejo a todos no solo leer el libro, sino dejaros llevar por la reflexión que cada una de estas citas, te puede provocar en ti mismo.

El cambio, está ahí. Presto y dispuesto a dejarse llevar y fluir.

Y ahí queda, la sensibilidad y la expresión del sentir de lo diferentes hombres que han ido pasando por estos círculos:

-“…Este espacio, sin embargo, está libre de su presencia física (lejos de la mirada de la mujer), para permitir explorar al hombre lo que le pasa cuando ella no está, cuando no hace falta seducirla, cuando no se compite por su mirada con otros hombres, cuando no nos reprime como madre, ni nos da la teta o el sexo deseado, cuando no nos explica quiénes somos…”

 

-“…Los grupos de hombres ampliaron mi comprensión de la realidad y creo que contribuyeron a abrirme más y a enriquecerme emocionalmente, porque gracias a ellos entré de lleno en el mundo de las emociones masculinas…”.

 

-“…Que identificar nuestros miedos y nuestras dudas y ser capaz de expresarnos en público, desde esa certeza, nos hacía más fuertes gracias a reconocer e integrar nuestra vulnerabilidad común como una de nuestras características básicas…”

 

-“…La compresión que no he logrado con familiares, amigos de toda la vida durante muchos años… lo conseguí en una reunión con personas totalmente desconocidas, ¡increíble, pero cierto!”.

 

-“…El efecto terapeuta es inmediato al comprobar cómo lo que pensamos que nos pasa solamente a nosotros también les ocurre a los demás; el sentimiento de culpa y/o “bicho raro” se diluye al instante…”

 

No necesariamente es obligatorio estar de acuerdo en (todo) lo que dice o escribe el autor.

Sin duda, el mejor resultado que yo he sacado del libro, es coger precisamente lo que se lee en él, para después desarrollar tu propia y respectiva opinión y dejarte llevar al lugar donde precisamente te sugiera el libro.

Construye a partir de tu propia libertad.

Y elabora los mensajes o los discursos en los que te sientas más cómodo contigo mismo y con los que te rodean.

Libertad y amor, que dice mi gran amigo y compañero de viaje, Justo Fernández.

 

Un poquito de información adicional sobre el autor, Alfonso Colodrón:

http://www.mandalaediciones.com/autores/alfonso-colodron.asp

http://alfonsocolodron.es/

http://ecomaskulinidades.blogspot.com.es/

https://www.facebook.com/alfonso.colodrongomezroxas?fref=ts

 

 

 

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